Congreso AMP

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 La dimensión de pertenecer a la AMP (*)

Patricia Tassara

Inicios en la ELP

El Congreso comenzó para mí con la escritura de un texto para el Scilicet, libro que como saben, es disparador del tema desde múltiples vertientes, en el que participan muchos colegas de la AMP. Desde la ELP hicieron sus aportes: Manuel Fernández Blanco, Félix Rueda, Joaquín Caretti, Manuel Montalbán, Lucía D’Angelo y la que suscribe. Continuó con la responsabilidad que me fue otorgada desde el Directorio de la ELP, para coordinar el trabajo en  las sedes sobre el tema del congreso, solicitar contribuciones a la página su página web y organizar la venta de publicaciones de nuestra Escuela con la Librería Paralela del Congreso, ventas que finalmente fueron un éxito.

Los textos, resultantes del importante trabajo sobre el tema del Congreso en cada sede, han sido difundidos en nuestra lista de la Escuela a lo largo de los meses previos. Allí participaron: Rosa Godínez, Paloma Blanco, María Navarro, José Ángel Rodriguez Ribas, Margarita Bolinches y Patricia Tassara. Posteriormente, solicité colaboración a varios colegas, para que participaran con un breve texto en la sección Piezas Sueltas de la página del Congreso. Han colaborado: Betina Ganim. María José Freiría y Helena Torres de Catalunya, Rosa Durá, Shaila García, Concha Lechón y Carmen Carceller de Valencia, Eugenia Insúa, Liana Velado y Rosa Vázquez Santos de Galicia, Beatríz García de Madrid y María Navarro de Andalucía.

Quisiera agradecer muy especialmente desde aquí a los Directores de Sede por la excelente disposición que siempre han tenido a pesar del enorme trabajo que llevan a cabo en sus comunidades y a los colegas que prontamente respondieron con un texto.

Como podemos observar, un Congreso de la AMP, se va construyendo con mucha antelación, va tomando forma entre muchos, en diversas vertientes y maneras. Un congreso, no sólo es lo que sucede en cuatro días con el enorme esfuerzo de múltiples comisiones compuestas por decenas de personas del país donde se celebra, sino de todas las Escuelas de la AMP. Esa libido, es lo que finalmente, lo convierte en un importante acontecimiento!

 

Apertura: cuerpo hablado-cuerpo hablante

Nuestro Presidente, Miquel Bassols, tras un cariñoso recuerdo dirigido a Judith Miller, transmitió como nos tiene acostumbrados, una conferencia de apertura magnífica. Situó que, lo que Lacan designa como cuerpo hablante, no se puede abordar únicamente por lo Imaginario o Simbólico, sino que hace falta el registro del inconsciente Real.

Lo real es el misterio del cuerpo hablante. Lo simbólico es el inconsciente del cuerpo hablado. Miquel Bassols diferenció cuerpo hablante de cuerpo hablado. Mencionó entre otros, a Pascal Quinard y John Cage. ‘Nada en la naturaleza de un cuerpo indica que puede ser un cuerpo hablante. ¿De dónde le viene al cuerpo el habla? La psicología evolutiva postula la adquisición del habla por el desarrollo, pero hay niños que desaprenden el habla sin motivo’. Miquel Bassols nos invita a leer el libro de Pascal Quignard, que relata el caso de un niño que perdió el habla en bloque dos veces (1). Primero a los 18 meses y más tarde a los 16 años. ‘El habla no es un acto reflejo. El lenguaje funciona como un parásito en el cuerpo. El habla se aprehende, contagia, transmite como una epidemia. No es tampoco del registro de la linguistería.  Lacan inventó el neologismo parlêtre, que podría traducirse de muchas formas: ser hablante, por la letra, por el ser…’

Si J. A. Miller nos indicó en su conferencia de clausura del IX congreso, que analizar el parlêtre es lo que ya hacemos pero nos queda saber decirlo, Miquel Bassols da un paso más, indicando que hay un imposible de decir del parlêtre, un imposible de decir el goce del cuerpo hablante. ‘Hay lo que queda en el silencio, en la interpretación, en el silencio pulsional del goce…. No se puede hablar y a la vez decir el goce de hablar. No es el inconsciente charlatán del primer Lacan. La dimensión del cuerpo hablante es el silencio de la pulsión de muerte’.

 Y es a partir de este punto sobre el silencio, que nos trajo el ejemplo de John Cage compositor instrumentista, pionero de la música aleatoria, electrónica y el uso no standard de instrumentos musicales. Su composición más conocida es la 4’33’. Se trata de una pieza en cuya partitura figura el Tacet, que indica al compositor que no debe tocar el instrumento.  Miquel Bassols hizo un fascinante análisis sobre la experiencia de John Cage cuando éste entró en la cámara anecoica de la Universidad de Harvard buscando el silencio absoluto. Los remito al artículo del propio M Bassols publicado en su Blog Desescrits sobre este punto (2).

Seguidamente, Eric Laurent, prosiguiendo con los desarrollos de su Seminario en la ECF ‘Hablar la lengua del cuerpo’, abordó el tema del vacío y el exceso,  que Lacan desarrolla en Radiofonía, cuando pone en tensión ‘el cuerpo como vacío y el vacío de pathos del ser para la muerte’ (3.) Laurent nos recordó que Lacan habló de la tumba y el goce a partir del exceso, de un plus y no a partir de la castración, de un menos. Múltiples referencias, como es su estilo erudito,  aparecieron en esta conferencia de la que esperamos una pronta traducción.

 

Los testimonios de AE

Los testimonios de AE en vivo, siempre tocan, resuenan, en el uno por uno. Daré simplemente algunas pinceladas de algunos de ellos. 

En la mesa titulada: “¿Cómo la sexuación toca el hablanteser?” Jesús Santiago (AE- EBP) hizo referencia, a un extenso desarrollo sobre Judith Butler. Ubica en ella un rechazo del binarismo hombre-mujer por un derecho al goce. Santiago señaló que ‘la diferencia sexual se asienta en lo real puslional, en el agujero, el vacío. La sexuación en Lacan encarna la infinitud de los cuerpos sexuados diciendo que Butler rechaza el falo’

En cuanto al final de análisis, considera que es ‘una apertura al no todo fálico para no ser engañado por los semblantes fálicos. El analista, debe ir más allá del falicismo aunque la falidad sea una de las características. El final de análisis en el hombre es ir más allá del fetichismo en el uso del fantasma. Hay un indecible del goce también en el hombre. El análisis, disuelve el fetichismo y se abre a un uso inventivo. La condición viril puede ser de otro modo, sin que eso sea un rechazo al falo. Sería una pulsión, menos engañada por la fantasía’. 

Para François Ansermet (NLS) estamos en una época que podemos llamar de ‘género fluido’ en tanto se puede elegir cambiar el sexo en el cuerpo. Señaló que ‘el parlêtre, va más allá de la atribución sexual’ y que siempre está la insondable decisión del ser.  Nos habló de un paciente quien, gracias al psicoanálisis, pudo elegir una posición que no era ni la de asumirse homosexual ni la de operarse los genitales, sino que pudo situarse en lo que llamó su ‘ambigüedad’, creando un book de fotos, en las que se muestra su ambigüedad sexual. Con este caso, Ansermet mostró la importancia del psicoanálisis lacaniano, de saber cómo acompañar a un sujeto para que encuentre su propia solución particular, más allá del discurso de la ciencia. 

Gabriela Grimbaun (AE- EOL) con su testimonio, demostró cómo una mujer, puede acceder a lo femenino, al punto de real de lo femenino, más allá de los semblantes fálicos femeninos. Fue un testimonio que abordó en acto la cuestión esta diferencia. Señaló que al final del análisis se trata de ‘obtener satisfacción sin el fantasma. El Otro goce, es sin fantasma’.

 

El fantasma

Éste fue un tema de estudio en toda una mesa titulada: ¿Qué es lo que queda de nuestros fantasmas?

Muchas fueron las preguntas que quedaron planteadas sobre este punto. ¿Cómo entender el fantasma a partir de lo que se liquida, en relación a la última enseñanza de Lacan?, ¿Qué queda de ese imaginario compuesto de ficciones, escenas y personajes? Pues bien, la novela edípica sigue siendo necesaria. En la época actual, también aparecen lo que Cristiane Albertí llamó las ‘autoficciones’ que aparecen en Facebook, blogs, donde cada uno es el héroe. El porno, con su vacío semántico y cinismo, muestra la crudeza sexual que sigue el mercado y recordó a Lacan, que ya en los 50’ anunció que la sexualidad perdió el goce clandestino para convertirse en público. Situó que ‘la fantasía es una defensa, fija, arraigada al cuerpo que goza y que más allá de la fantasía fálica quedan los restos de goce’. 

Por un lado tenemos la virilización del fantasma, por otro la época del no todo, de los objetos a que irrumpen sueltos y asilados. Se pregunta si acaso un efecto de esto es que se suelta la función nodal del fantasma. ¿Se suelta este punto nodal en la época actual? 

Considera que el fantasma puede permanecer inactivo, a un costado, pero ¿qué relación hay entre el final de análisis, el post analítico y el fantasma inactivo? ¿Cuál es el estado del fantasma luego del final de análisis? 

Vicente Palomera (ELP), recordando a Freud en 1897, en ‘Los orígenes del psicoanálisis’, decía que en sus carta a Wihelm Fliess, las fantasías son parapetos psíquicos hechos de cosas oídas. Freud planteaba que un análisis es hablar de este fantasma, de este parapeto. Nos indicó que ‘no hay otra

 entrada a lo real que el fantasma. El fantasma es defensa y decorado pero detrás de él no hay nada y si lo real es un afecto que toca el cuerpo, es entonces una satisfacción que no engaña. El fantasma entonces, deja lugar a la carne’.

Detrás del decorado tenemos por un lado el no hay, el falso ser del fantasma que tapa la falta constitucional. Su atravesamiento es igual al final de análisis. Pero por otro, una vez atravesado el fantasma, hay un encuentro con lo irreductible. El fantasma se desnuda pero no se deshace y se pregunta si entones, una vez alcanzado este punto, ¿el fantasma se vuelve a usar ante el encuentro con un real? 

En relación a este punto, Beatríz Udenio (AE. EOL) ubicó una diferencia entre: saber hacer con el fantasma y saber hacer con el sinthome, diciendo que el fantasma es lo que impide saber arreglárselas con el sinthome.

 

El escabel

María LauraTkach (SLP) nos habló de la sublimación en relación a la pulsión. Distinguió que cuando en el pase la carta llega a su destino, se produce una separación y ligereza corporal. Identificar el hueso de real no es igual a descartarlo sino a utilizarlo. Si el artista obtiene honor-poder y amor, el analista lacaniano sube al escabel, como borde, no para el honor o el poder sino para asomarse desde ese litoral, y caminar como un equilibrista por el borde de real. Finalmente se pregunta si el analista ¿Se servirá en este caminar, del amor? 

Ram Mandil (EBP) ubicó una diferencia entre la castración del escabel del fantasma y la no relación sexual, donde ubica el escabel del sinthome. Citó a Bruno de Halleux que en su testimonio, indica que una vez reducido el fantasma, por un lado hay un menos de alienación y por otro un plus de vida que anima el cuerpo del parlêtre.

 

Creer en el inconsciente – creer en el sinthome

Graciela Brodsky, en una brillante conferencia se pregunta qué quiere decir creer en el sinthome y diferencia la creencia en el inconsciente de la creencia en el síntoma. Creer en el inconsciente es confiar que el misterio del cuerpo hablante sería revelado por la interpretación. Freud creía que había un saber en lo real. Creer en el síntoma es creer en lo que no anda, en lo que son nuestros ideales, en lo imposible de soportar. Nosotros creemos en el estatuto real del síntoma. 

Se pregunta en qué creía Lacan y nos dirige a las conferencias de la Universidad de Yale y al Seminario 20 donde Lacan dice: “Creo en Dios porque creo en el goce de la mujer”, y en RSI dice “En el síntoma se cree”. ‘Creer en el síntoma y en una mujer, es creer en lo que no puede hablar ni ser descifrado, lo opaco, lo real del sinthome, goce de la mujer, ése del que Lacan creía y creía probar con el psicoanálisis. Es la tarea de los AE. Al final del análisis, el pensamiento yerra cuando intenta atrapar lo real. Es nuestra debilidad mental. Pero nos dejamos engañar por lo real’.

 

La conferencia final

En esta ocasión, Jacques Alain Miller, nos ofreció unas líneas que dejan aún el tema y título del próximo congreso en souffrance. Señaló que en este congreso hemos hablado más del cuerpo hablante que del inconsciente del siglo XXI y que está bien que haya sido así. Nos dijo que Lacan tenía el sueño de asociar el psicoanálisis no solamente a la lingüística sino a la lógica matemática. Incluso nos resuena la cuestión de pensar el inconsciente como una cuestión de lógica. De allí que Miller diga que ‘el sujeto del inconsciente no tiene cuerpo’ porque el cuerpo no está vinculado a la lógica. El sujeto tiene dimensión ontológica (el ser)es lo que permite introducir la creencia. Nos dice que el último Lacan produce una cesura con esta idea del inconsciente como pura lógica (4).  ‘El último Lacan da un cuerpo al sujeto del inconsciente’. El hombre habla con su cuerpo, lo utiliza para hablar, lo instrumentaliza. Esto abre la palabra al hombre que utiliza su cuerpo para hablar. La resonancia de la palabra en el cuerpo es real. En este sentido, ‘la pulsión y el inconsciente son un único y mismo real’. Esto fue un viraje en la obra lacaniana, allí Miller menciona los de Roland Barthes y Ludwig Wittgenstein. 

Si en el primer Lacan hay una diferencia entre el inconsciente descifrable y la pulsión donde lo simbólica es lo que borra, en el último Lacan, el goce está al inicio de la cadena significante. El Fort-Da produce una efecto de sentido pero también de goce. Con el Fort- Da el niño accede al parlêtre. El viraje de la última enseñanza es a partir del Seminario XX con el objeto a como semblante. Para Miller, si bien no tiene título aún, se trata de seguir abordando ‘la sustancia gozante’ (5).

 

Una sorpresa

Algo sorprendió gratamente en este Congreso. Escuchar a José Miguel Wisnik, músico, compositor, ensayista brasileño y Doctor en Letras por la Universidad de Sao Paulo, entrevistado por Marcus André Vieira y Sérgio Laia.  Diré que me abrió un nuevo campo de interés, a partir de todo lo que nos contó acerca de la historia de la música, de la diferencia de sonidos y de cómo la voz en su canto tonal, también escribe la letra. Su conferencia, hizo eco, vibró en nuestros cuerpos, por  momentos, su voz entró y nos deleitó a todos con trozos de canciones con las que nos demostraba lo que intentaba transmitir. Los diferentes sonidos de tambores que, colocados juntos hacían resonar la sala y movían los cuerpos de los cientos allí sentados con los fantásticos y únicos ritmos brasileños nos insufló una alegría contagiosa. Fue un modo original, novedoso para abordar en acto, el cuerpo hablante (6)

 

Valencia 10 de mayo 2016

 

Notas.

  • Quinard Pascal, El nombre en la punta de la lengua, Editorial Arena Libros.
  • Bassols Miquel, El silencio de John Cage, Blog Desescrits http://miquelbassols.blogspot.com.es/2009/12/el-silencio-de-john-cage.html
  • Radio Lacan ha publicado en diferido, las clases del Seminario 2014-15  de Eric Laurent, Hablar la lengua del cuerpo, que se pueden escuchar en lengua francesa. http://www.radiolacan.com/es/topic/583/3
  • Cesura: en la poesía moderna es corte o pausa en el verso tras cada acento métrico regulador de su armonía. En la poesía griega y latina es la sílaba con la que se termina una palabra, después de haber formado un pie y sirve para empezar otro. Tomado de la RAE.
  • Álvarez Margarita, Reseña de la conferencia de J A Miller al final del X Congreso de la AMP, 29 de abril 2016, facebook de Margarita Álvarez.
  • Wisnik José Miguel. En Radio Lacan ,  http://www.radiolacan.com/pt/topic/796/3

 

(*) Las notas tomadas, aparecen en cursiva.

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