NOCHES CLINICAS | LO QUE EL CASO ENSEÑA

NOCHES CLINICAS. LO QUE EL CASO ENSEÑA

 

Coordinan: Patricia Tassara, Rosa Durá, Margarita Bolinches

 

SEGUNDA NOCHE CLINICA

 

El 26 de Abril de 2017, socios y miembros de la Escuela, nos hemos vuelto a encontrar en la sede de la ELP de Valencia en el espacio “Noches Clínicas”, para continuar con esta propuesta de trabajo, enmarcada por el tema del próximo Congreso de PIPOL 8: La Clínica fuera de las Normas.

En esta ocasión, coordinó la mesa Rosa Durá, que agradeció y presentó cariñosamente a Carolina Martini, psicoanalista en Valencia y socia de la sede de Valencia. Rosa introdujo el tema y acompañó a la ponente en su propuesta, la presentación de un nuevo caso clínico, punto de partida para la investigación, reflexión y posterior conversación.

 

Antes de dar la palabra a Carolina, Rosa recogió una cita de Esthela Solano:

 

El encuentro con la realidad sexual a lo largo de la infancia crea trauma. No se requiere ninguna intervención del exterior. Este concierne la relación con el cuerpo, no a través de otro cuerpo intermediario, sino en relación con el propio cuerpo, en tanto que UN CUERPO (…). Ese premier goce se manifiesta en cualquiera, y en una cura analítica quizás se verificaría en todos. Cierto, no como tal, ya que la huella del goce que queda sobre el cuerpo se ha borrado, pero se puede, leyendo el síntoma, descifrar su sentido hasta tocar el efecto de agujero donde se aloja el trauma. No se ciernen en los bordes del traumatismo en tanto que litoral del real, en la               ex-sistencia de la huella del goce que constituye el hueso del síntoma (…). Ninguna norma educativa o medical, religiosa o social puede evitar el trauma. Es de estructura en los seres hablantes, porque la sexualidad en los seres hablantes hace agujero

 

Carolina Martini tomó la palabra para transmitirnos un caso que está viendo en el Servicio de psiquiatría del hospital donde trabaja. Una mujer joven llega con un diagnóstico determinado para ser tratada en 20 sesiones con tratamiento cognitivo conductual. Se demanda a través de un volante un número preciso de actuaciones al fin de las cuales debe haberse encontrado una solución para un diagnóstico que sería el mismo para todos los diagnósticos nombrados con la misma palabra. Se demanda finalmente que desaparezca ese síntoma y se provea al paciente de las estrategias necesarias para evitarlo. La misma medida para todos los diagnosticados del mismo trastorno. Pautas. Soluciones inmediatas. Garantía de cura.

Nos dice Carolina que, desde la posición de analista, el comienzo de su intervención consiste en una invitación a hablar en contraposición a decirle al sujeto como tiene que tratar su malestar proponiéndole una norma generalizada para hacerlo. Y la joven mujer habla. Habla de lo que le sucede, que solo le concierne a ella y a su cuerpo, o eso cree ella. Habla de sus recuerdos, de su infancia y de su madre y de su padre. De su madre y de otras madres. De su deseo de ser madre. Habla de los lugares donde vive y en los lugares donde no quiere vivir. Habla de los estudios que ha elegido. Habla de su amiga y de cómo esta amiga y ella misma bordean de distinta manera el encuentro con la no relación sexual. Pero sobre todo, dice de su cuerpo y su cuerpo, de ella.  Marcas con nombre de enfermedad. Habla y vuelve a hablar de las marcas en su cuerpo, marcas reales, síntomas que hablan de alguna verdad oculta que se desconoce y que el sujeto quiere hacer desaparecer para poder ser, al fin, normal. Decir, decir des-afectado, pero singular y único. Decir sobre temas comunes a otros sujetos de su edad y tiempo, pero bajo esa aparente normalidad, apuntar a la singularidad de su síntoma que se repite a pesar de las medidas que ella misma se impone, voluntariosa pero ineficaces.

La paciente continúa acudiendo a consulta aun sabiendo que la “terapeuta” no se pondrá en ningún otro lugar que el que ocupa. Se trataría de captar lo singular del sujeto en relación a lo opaco de la angustia en vez de decir al sujeto como ha de tramitar su tratamiento.

Tras la presentación del caso, se abrió una conversación entre la mesa y los asistentes.

-El caso nos brindó una reflexión sobre como el cuerpo responde ante un real, ante lo real del trauma.

-Se abordó el tema de psicoanálisis en las instituciones y sus derivas y modos de hacer. Ante la normalización de decirle al paciente cómo debe tratar su malestar, o lo que es lo mismo, proporcionarle una solución que valdría para todos, una norma generalizada, el acto analítico va en contra de eso, proporciona el lugar para la invención y la singularidad, para que cada sujeto encuentre su propia norma.

-Más allá de planteamientos sobre la estructura, la interpretación y el sentido, la conversación abordó cuestiones como trauma, síntoma, cuerpo, lo real del síntoma, el deseo materno, la mujer y la madre. Enganches y desenganches.

 

Nos despedimos agradeciendo a Carolina Martini la transmisión de su trabajo y con la invitación a un nuevo encuentro que tendrá lugar en la tercera Noche Clínica el día 14 de junio en la sede de la ELP valenciana.