UNA LECTURA “EL EXTRANJERO EXTIMO” – Eric Laurent | Autor: Hamlet Afonso Lateulade

Si los Psicoanalistas enfatizamos en los mecanismos de identificación es porque sabemos que la identidad no deja de ser simple quimera, pasión o locura, nos dice Laurent, la que llamamos locura narcisista, la que encontraríamos tanto en personajes históricos como actuales. Pero debemos tomar en cuenta que todos, a través de la idea “unificadora” de personalidad somos personalidades narcisistas, lo cual establecería una predisposición paranoica donde el otro es siempre peligroso.

Como esa idea de unidad es imposible, el sujeto está desde siempre dividido, con sus identificaciones múltiples, contradictorias, y esto le hace sentir “extranjero a sí mismo”. Existe ese extraño que al mismo tiempo le es familiar, su síntoma. Laurent nos plantea en su texto, que el síntoma es al mismo tiempo lo más propio y lo más ajeno, le habla al Sujeto, pero desde otro lugar. Agrega el autor “Se concentran, en una mixtura de síntoma y fantasma, todos los caminos hacia el goce que el sujeto ha encontrado en su contigencia. “

En el registro imaginario el sujeto tiene una relación más familiar con el fantasma, pero “el encuentro real con el goce siempre estará marcado por un mal encuentro”, siempre en más o en menos, no es posible la “homeostasis”. El psicoanalista reconoce la dimensión siempre extranjera de la relación con el goce. Lo extranjero como “unheimlichkeit” plantea Laurent (unheimlich es todo lo que estando destinado a permanecer oculto, secreto, ha salido a la luz). El Psicoanálisis está desde siempre familiarizado con lo extranjero.

Citando a Freud recuerda su inquietud respecto al cristiano precepto de “amar al prójimo” cuando la tendencia de lo humano es hacia la maldad y la necesidad de lo humano en satisfacerse también a través de actos crueles y destructivos.

La tradición judía recoge ese amor al extranjero como el amor a lo más propio, pero también recuerda la diferencia entre el extranjero y el prójimo. Lacan, refiriéndose a Freud, plantea que es a nivel del prójimo donde emerge la maldad, pero también eso “que arde en cada uno de nosotros”. Freud observa que las consecuencias desde este mandato de amar al prójimo hacen patente la maldad que vive en el prójimo y en sí mismo.

En su seminario “La ética del Psicoanálisis” Lacan  nos dice “¿Y hay entonces algo más próximo que este corazón propio que no es otro que mi goce al cual no me atrevo a acercarme? Porque desde el momento en que me acerco – es allí donde aparece el sentido de “El malestar en la cultura” – surge esta agresividad insondable ante la cual retrocedo.”(…) (y más adelante) “Lo que yo deseo es el bien de los otros, a condición de que sea a imagen del mío” “El goce del prójimo, su goce nocivo, su goce maligno, es eso lo que se presenta como el verdadero problema para mi amor”.

En su curso titulado “Extimidad” Miller plantea “Hay una constante de esta agresividad que merece el nombre de odio, y que apunta a lo real en el Otro… Es el odio del modo particular del cual el Otro goza” (Extimidad -Capítulo Racismo, subtítulo El odio al Otro).

Laurent establece que este saber sobre las aporías del amor y del goce implicadas en la relación con el prójimo no justifican una actitud cínica, y pasa a comentar un texto del actual Papa, un discurso en reconocimiento a la actitud de recepción de refugiados en Grecia e Italia, remarcando el significante “prudencia” ende los gobiernos, relacionado con los retos de atender 3 aspectos “cuántos lugares, integración y problema humanitario”. Laurent agrega el ejemplo de los voluntarios griegos que acogen refugiados, siendo ellos mismos en origen extranjeros, que acogen a un semejante. Retomando lo establecido por el Papa para encontrar algún punto de similitud, el deber de integrar a los refugiados, plantea que los “psicoanalistas debemosatenuar el imperativo de la recepción absoluta, en el caso por caso y según las dificultades encontradas”.

Aquí, deteniéndome en este punto, me planteo si existe posibilidad de integración que no pase por el caso por caso. En la clínica observamos cómo muchas veces los pacientes testimonian su malestar con el Otro por su modo de goce. Ciudadanos locales que plantean en sesión “Ud. sabe cómo son éstos, Ud. no se ofenda porque Ud. es diferente, pero éstos son… (y le sigue una descripción de todos los defectos y carencias morales, estéticas e intelectuales que se les ocurran). Lo mismo sucede, cuando pacientes de origen extranjero buscan transferencialmente una complicidad por esta vía, criticando o despreciando aspectos de ciudadanos españoles “Ud. me comprende” y sigue otro detallado listado de defectos y carencias que les adjudican a los españoles. Y también sucede cuando el paciente es de una región o comunidad diferente. Me decía un paciente “Estos valencianos se creían que el mancheguito no iba a reclamar lo justo por tonto”, otra, “En Burgos somos más respetuosos de la privacidad que aquí, me incomoda hablar con los valencianos”, otro “los del Norte somos más formales, aquí nadie respeta la palabra”, y así. Esto viene a la consulta habitualmente y habla de cómo el paciente ubica ese goce insoportable en el Otro. El reto es cómo hacer desde la orientación de la clínica para devolverle algo de ese goce, que puede llegar a ser muy mortificante y complicado en la vida de los sujetos. Todo depende del uno por uno, de atender lo singular y del tiempo lógico de cada cura para producir algo más dialectizable.

Por eso considero que cuando se habla de integración, será caso por caso, no puede estar dirigido solo al trabajo con el extranjero, el inmigrante o el refugiado como categoría unificadora. Lo más efectivo es pensar estos fenómenos como producidos por un encuentro, portador sin duda de mucho malentendido, pero desde un deseo de escuchar cediendo algo de este goce real.

Laurent nos habla de la importación también de palabras con formas novedosas de goce, nuevas palabras que se agregan a nuestra cotidianeidad y cómo es mejor integrarlas como parte de nuestra vida y no como parte de nuestra identidad.

En relación a los peores casos de extranjeros como objeto de goce, (maltratados, explotación sexual, prostitución, etc.) donde participan desde sujetos particulares a Fuerzas de Paz de la ONU, Laurent nos plantea que saber de la porosidad de la frontera entre amor y goce no nos condena a ser cínicos ni ninguna forma de fatalidad, es constatar lo que sabemos sobre la existencia de “bomberos-pirómanos”. Se trata de interrogar a la barrera pulsional y cómo es vivida en cada época la pulsión. El inmigrante tampoco es solo víctima, también puede ser un seductor y afectar al que quiere ayudarle.

También existe la pura destrucción, diferente a una guerra, existen los pogromos ordinarios, tanto en Europa como en América, dirá Laurent, justificados en el miedo a perder la forma de ganarse la vida.

Se me ocurren ejemplos de actualidad. En Noviembre pasado, recordarán la caravana de inmigrantes hondureños y centroamericanos que atravesó Centro América y México llegando a Tijuana, frontera con Estados Unidos. No entraré en los detalles relacionados con los motivos y condiciones de la misma, ni en la reacción del gobierno norteamericano, por todos conocida. Pero sí en un suceso acontecido en la misma frontera. Tijuana es una ciudad donde la mitad de las personas no son originarios, y el recibimiento de los migrantes al comienzo fue solidario y de apoyo. Pero un acontecimiento despertó un rechazo masivo, incluso violento por parte de los residentes. Una mujer hondureña de la caravana comentó en un video y de forma despectiva que la comida mexicana que les ofrecían era mala.( “La comida que están dando aquí (está) fatal. Mira lo que están dando: puros frijoles molidos, como si le estuvieran dando de comer a los chanchos. Y ni modo, hay que comernos esa comida porque si no, nos morimos de hambre”, dice en un video grabado por la televisión alemana Deutsche Welle). La ofensa fue “viral” y la reacción mayúscula. Dejaron de ser refugiados para convertirse en “invasores” y se produjeron actos violentos importantes, con intervención oficial.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46260057

Otro ejemplo, también en Latinoamérica, y con refugiados venezolanos en territorio brasileño, en el estado de Roraima. Un campamento de refugiados venezolanos recién llegados fue agredido, sus carpas y pertenencias quemadas por los vecinos del lugar y expulsados al otro lado de la frontera, fue necesaria la intervención del ejército brasileño. El disparador fue un asalto con agresión perpetrado a un comerciante local por cuatro venezolanos. Pero la preocupación real de la población local era la utilización de los servicios de salud por parte de los extranjeros que los invadían y colapsaban a diario.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45240028

Laurent nos comenta cómo no es suficiente creer en el lazo democrático para la contención del goce, en determinadas situaciones el Otro extranjero es un traidor, al que se castiga mediante el terror que adquiere un valor positivo al ser llamado coraje, el amor entre los linchadores explica la violencia y le da su fuerza. La intensidad de los linchamientos se explica por la intensidad de la amenaza. Las tecnologías bien o mal utilizadas favorecen por momentos una hipertrofia del lazo, un móvil mantiene comunicado a un inmigrante u organiza en red un linchamiento. Se forman burbujas herméticas en las redes sociales pero que tienen una materialización real.

Estas burbujas intentarían separarse de la ubicuidad del goce del Otro., y bastaría un solo ejemplo maligno para justificar la angustia por “la presencia del goce malvado en nosotros”.

Destaca Laurent la necesidad también de una acogida para el sufrimiento psíquico y del trauma de acogida

Me voy a saltar la parte de los niveles locales, europeos y mundiales y paso a las formas de prudencia y necesidad de búsqueda permanente.

Laurent hace referencia a cómo la recepción de migrantes es reducida a un tema de cifras, que se cumplen o no. Pero adquiere importancia la lógica de mercado, de dinero, de tráfico, legal o ilegal. Pero no solo existe esa dimensión, existe la del sufrimiento y la expectativa de millones por mejorar su calidad de vida.

Deseo comentar que algunos pensadores incluyen el concepto de “necropolítica”, acuñado por el filósofo camerunés Achille Mbembé, (con referencias a Foulcault) cuando las vidas de los otros son objeto de cálculo pero carecen de valor intrínseco, solo son pensadas en términos de rentabilidad o no y esto determina políticas para hacer las fronteras lo suficientemente peligrosas para la vida de las personas, los cuerpos mercantilizados se pueden convertir también en desechos de mercado, “La soberanía consiste en ejercer un control sobre Ia mortalidad y definir Ia vida como el despliegue y Ia manifestación del poder” dirá Mbembé

Una frase que recojo del texto de Laurent “Es porque hay una homología estructural, a nivel de la razón pura, entre el sujeto dividido y nómada, por una parte, y el exilio de su goce por la otra, que el psicoanalista debe buscar sin parar, la manera en la que la época vive la pulsión en el registro del goce del prójimo” Mencionando a Miller recuerda que “el psicoanálisis no es una experiencia de lo íntimo, del Uno por Uno, que permite sustraerse al caos del mundo”

Jean Claude Milner nos plantea que el inmigrante, al no ser ciudadano, enfrenta al Poder al tema de los DDHH, ya no se trataría de los derechos de los ciudadanos sino de los seres hablantes, por su cualidad de ser hablante, el ser sexuado de Freud, con Lacan el parlêtre que posee un cuerpo.

Como propuesta final Laurent plantea “sigue, en efecto, no solamente una política de los derechos, sino una política del síntoma. La orientación en el síntoma permite proponer un modo de goce suficientemente fuera del cuerpo para no identificarse en un repliegue comunitario y narcisista.”

Quiero finalizar con otro suceso. En 2015 el gobierno de Uruguay se ofreció para dar refugio a 6 presos del campo de reclusión de Guantánamo. Este gesto tenía toda la intensión de demostrar “humanidad” frente a la situación lamentable que vivían estos sujetos, sospechosos de pertenecer a Al Qaeda. Luego de establecerse en territorio uruguayo no pasó mucho tiempo cuando estas personas comenzaron a expresar su deseo de no querer estar allí. La reacción política y social fue inmediata. Rechazo absoluto a los refugiados, y las palabras oficiales fueron “Si esta gente hubiera sido gente muy humilde del desierto, del pobrerío, seguramente sería más primitiva y más fuerte. Pero no lo son“. “Por sus manos, por algo de sus facciones y de sus pequeñas historias familiares, me pareció que son gente de clase media“.

Estos sujetos refugiados demandan “su familia, una casa en la que estar, un trabajo y algún ingreso que les permita construir un futuro“.

https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/uruguay-tensa-relacion-6-refugiados-guantanamo-185597

La prudencia muchas veces no coincide con los tiempos de la política, apostar por el caso por caso permitiría abrir espacio al proceso de integración y  evitar reacciones del lado del odio. Recojo la recomendación de Laurent de atemperar el imperativo de recepción absoluto, apostar por el caso por caso y según las dificultades surgidas en el recorrido hecho por los sujetos.

Hamlet Afonso Lateulade

Marzo 2019


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